Juan Bosch
Nació en la ciudad de La Vega el 30 de junio de 1909, Bosch es uno de los dominicanos más sobresalientes de la segunda mitad recién finalizado siglo XX en la historia de la República Dominicana. Figuró en las más importantes antologías literarias de nuestra lengua y fue traducido a varios idiomas extranjera. Pero su carrera de escritor de ficción cedió el lugar a la actividad política y al ensayo y sociológico.
La infancia y la adolescencia de Bosch tienen, según ha expresado eúltiples ocasiones, una importancia capital en sus inicios en la literatura. En primer lugar, la cultura de su abuelo, Juan Gaviño, así como el amor a los buenos libros y la sensibilidad social de su padre, José Bosch Subirats, que determinaron luego su inclinación por la literatura. De niño siempre le llevaron a las tertulias del escritor cubano-dominicano Federico García-Godoy en el parque de La Vega, estuvo presente en el recibimiento que se hizo en su ciudad natal al poeta español Francisco Villaespesa en 1920. Se le hablaba de la intervención militar norteamericana a su país en 1916 y de los acontecimientos políticos internacionales. Ese marco familiar le llevó a manifestar su inquietud de escritor desde muy temprano. Esa inquietud artística se manifestó, primero, a través de la escultura, y luego del cuento y la poesía. La madurez intelectual de Bosch era tal que ya en 1929, en su artículo, “Los Dos caminos de la Hora”, anunciaba una dictadura en República Dominicana. Poco después, a instancias de sus padres, viajó a Barcelona.
A su regreso de Barcelona y Venezuela en 1930, Rafael Trujillo hacía poco que había tornado posesión como Presidente de la República. Es en esa época que se inicia realmente su carrera de escritor. Publica cuentos y poemas en los principales periódicos y revistas del país. En 1933 circula su primer volumen de cuentos, Camino Real. Su incipiente notoriedad comenzó a preocupar al régimen y, sin justificación, se le acusó de terrorista y se le sometió a la justicia en 1934. Al 1935, se casa con Isabel García Aguiar. Su nombre comienza a hacerse un lugar en los medios literarios e intelectuales de la República Dominicana. A la incipiente dictadura el joven escritor y se le acercó. Se le nombró en la Dirección General de Estadísticas. Pero esto no era suficiente, su actualidad intelectual provocada por la publicación de Indios, apuntes históricos y leyendas y La Mañosa, novela de las revoluciones, llamaron la atención de Trujillo. Para comprometerlo, le propuso hacerle diputado y Bosch, valiéndose de un subterfugio médico, pudo salir hacia San Juan, Puerto Rico, en enero de 1938.
El exilio abre nuevos horizontes a Juan Bosch. Durante casi un año dirige la edición de las obra completas de Eugenio María de Hostos y publica en las revistas Alma Latina de Puerto Rico y Carteles de Cuba. En realidad, el exilio de Bosch comienza con su llegada a La Habana y la fundación del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en enero de 1939. Hasta ese momento, su principal actividad y también su meta, como había manifestado explícitamente, era la creación literaria. En Puerto Rico publicó Mujeres en la vida de Hostos (1938) y en Cuba Hostos, el sembrador (1939).
Desde la fundación del PRD, la actividad política iba a comenzar a desplazar lentamente a la literatura. Sin embargo, en Cuba y durante todo su exilio, alternó ambas actividades sin que aparentemente una se viera afectada por la otra. En pocos años se convirtió en un personaje de actualidad en los medios políticos e intelectuales habaneros. En 1944 dictó en la capital cubana la conferencia sobre las características del cuento, que podría ser considerada como el ancestro de Apuntes sobre el arte de escribir cuentos, la hoy célebre charla que dictó en la Universidad de Caracas en 1958.
En Cuba alcanzó su plenitud literaria. En 1950 Bosch es ya una figura de dimensión latinoamericana. Había sido consejero del presidente cubano Carlos Prío Socarrás, se había relacionado con los presidentes Betancourt, Gallegos, Figueres, Arévalo. Su obra circulaba por toda América. Sin embargo, la presión de Trujillo al gobierno de facto de Fulgencio Batista en Cuba le obligó a refugiarse en Costa Rica. Por presiones de Somoza, dictador de Nicaragua y amigo de su homólogo dominicano, se vio obligado a refugiarse primero en Bolivia y luego en Chile.
De su paso por Chile quedan Cuba, la isla fascinante, La Muchacha de la Guaira, Judas” Iscariote, el calumniado y Cuento de Navidad. La década 50-60 proyecta a Bosch fuera de América. Viaja a París, Bruselas y Viena, para denunciar junto a otros compañeros del PRD la dictadura de Trujillo en República Dominicana. Luego viaja a Israel para darle los toques finales a su obra David, biografía de un rey. A su regreso a Cuba fue hecho prisionero.
Poco antes de la muerte de Trujillo, a finales de 1960, escribió “La Mancha indeleble”. Lo iba a suceder en República Dominicana con la desaparición del dictador y el rol que le tocó jugar a Bosch le obligaron a interrumpir una obra que había logrado reconocimiento internacional.
El 20 de octubre de 1961 terminan casi 24 años de exilio para Juan Bosch. Regresa a Santo Domingo como presidente del PRD. Gana las elecciones del 1966, pero solo siete meses fue derrocado por un golpe de Estado. Bosch tomaba de nuevo el camino del destierre.
La literatura, había dejado campo abierto a la política. Al margen de las colecciones de cuentos publicadas a su regreso, y de David, biografía de un rey, Bosch sólo publicó Crisis de la democracia de América en la República Dominicana (1964), que luego, al producirse la intervención militar norteamericana, sería traducida al inglés y al francés. Sus “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos” y varios de sus cuentos fueron traducidos al ruso. Los acontecimientos políticos de la República Dominicana le habían dado una notoriedad internacional.
Los años que van de 1966 a 1973 marcan un período de reflexión político-ideológica para Juan Bosch. Las obras que publicará en lo sucesivo así como sus relaciones con países socialistas dan cuenta de esa evolución política: El Pentagonismo, sustituto del imperialismo, traducido a más de doce idiomas, la polémica tesis de Dictadura con respaldo popular, los viajes a Yugoeslavia, Rumanía, Corea del Norte, China, Viet-Nam y Camboya. Este es un período rico en gráficas y documentos. Se trata de años de estudios y de reflexión que transformarán su visión del mundo.
Poco antes de regresar a Santo Domingo en 1970, entrega a la imprenta su monumental De Cristóbal Colon a Fidel Castro. El Caribe, frontera imperial. Ya en su país, publica Composición Social Dominicana, un análisis que revolucionaría la historiografía Dominicana.
A pesar de haber dicho en 1973 que abandonaba definitivamente la literatura publica, como señalamos antes, una colección de cuentos y una novela: Cuentos escritos antes del exilio y El Oro y la Paz. Sin embargo siempre mantuvo una estrecha relación con la literatura y las artes. Cuando no presentando obras de escritores dominicanos y extranjeros, cuando no participando en un coloquio literario, cuando no dando una conferencia sobre la literatura, y hasta llegó a escribir un cuento en 1979:”El Culpable”.
“El Culpable”, escrito a petición del poeta Manuel Rueda para incluirlo en una antología para niños, representa una suerte de construcción en abismo de las razones por las que abandonó la literatura: se trata de un viejo que había ganado fama entre sus familiares corno creador de historias que fascinaban a los niños, hasta el día en que contó a uno de sus sobrinos la última historia que había inventado, la de un brujo capaz de transformarse en lo que quisiera. Al notar que a su sobrino no le llamaba la atención la habilidad del personaje y que, además, le replicaba con insolencia que lo que hacía el brujo no tenía nada de extraordinario porque Supermán lo hubiera hecho mejor… El viejo narrador se enfada.
Qué nos quiere decir Bosch con esta historia 19 años después de haber escrito “La Mancha indeleble”? Las interpretaciones son múltiples, aunque nos quiere hacer comprender que la literatura actual había evolucionado tanto que no era posible hoy una literatura como la que él hacia cuando interrumpió su obra de ficción. Ahora había otra mentalidad, otra literatura latinoamericana, la que hacían Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Alejo Carpentier, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, entre otros. “El Culpable” es en realidad una picada de ojo, a buen entendedor…
La bibliografía de Juan Bosch, entre 1973 y 1996, se enriquece considerablemente. Crea las bases teóricas del PLD y amplía su contribución al análisis de la historia y las clases sociales dominicanas. Toma una participación activa en la política internacional, y una antología de sus cuentos, Vets le port d’origíne, se edita en francés y obtiene, en 1988, el premio de mejor libro extranjero de cuentos de la Fundación FNAC. En 1989, se comenzaron a publicar los primeros nueve volúmenes de sus obras completas.
El ensayo político, histórico y sociológico ocuparon de manera brillante el lugar de la literatura en la abundante obra de Juan Bosch. De los trabajos posteriores a su carrera literaria sobresalen su monumental historia del Caribe, su valioso análisis de la pequeña burguesía, su estudio de las dictaduras, del capitalismo tardío y del feudalismo en la República Dominicana, así como también su tesis sobre el pentagonismo -traducida a más de doce idiomas. Todo esto sin contar sus ensayos sobre la política dominicana de los últimos 40 años ni sus folletos de historia y sus charlas radiales. Un aporte extraordinario a la bibliografía histórica y política de la República Dominicana.
Tomado y adaptado de: Piña-Contreras, Guillermo. Juan Bosch: imagen, trayectoria y escritura



