El Yaque del Sur
En la vertiente sur de la cordillera Central, del escaso suelo y de las raíces de los Pinos Occidentalis, entre el Pico Duarte y la Loma la Rucilla y cruzando como un rayo los pequeños arbustos mezclados con los pajones de Danthonias dominguensis, nace el río Yaque del Sur.
Sale del mismo corazón del Parque Nacional José del Carmen Ramírez, deja atrás la bruma y los bosques de coníferas a más de dos mil metros sobre el nivel del mar, pasa entre los bosques de hojas anchas mientras recoge, en su caída, los torrentes que se generan en su cuenca hidrográfica de unos mil 675 kilómetros cuadrados.
Con una extensión de unos 85 kilómetros, comienza a tomar fuerza en la Junta de los Ríos al recibir las aguas del río Blanco, recorre un buen trecho hasta que se le une el arroyo La Lagunita para comenzar a beneficiar a más de dos mil familias establecidas en diferentes comunidades entorno a La Loma del Yaque, en Bohechío, de San Juan.
Próximo a un puente en construcción que lo cruza y que unirá las secciones Palmar y La Vereda, un acueducto múltiple donado por el Fondo Europeo de Desarrollo (FED), recoge, en la sección el Palmar, las aguas del Yaque del Sur para repartirlas a los sedientos habitantes de La Vereda; La Piedra; Gajo Largo; Arroyo Cano; La Guama; Buena Vista; El Coco y La Loma.
PRESA DE SABANA YEGUA. Desde las alturas de Bohechío se comienza a ver el enorme lago artificial de la Presa de Sabana Yegua que cubre un área aproximada de 17 kilómetros; en su mismo corazón se encuentran con el Yaque, el río Las Cuevas y el río Grande o del Medio que le dan volumen al cuerpo de agua.
El caudal más alto de entrada a la presa fue de 23.9 metros cúbicos por segundo y aguas abajo sale con unos 24 metros, la presa produce con las aguas de los ríos unos 13 mil kilovatios de energía y riega una superficie de 37 mil 712 hectáreas.
TIERRAS PRODUCTIVAS
Las aguas irrigan las tierras productivas de Barahona, Pedernales, Neiba, Duvergé, Jimaní y Azua. Incluyendo Padre Las Casas, riegan plantaciones de tomate industrial, sorgo, maíz, habichuela, plátanos, guineos, melones, maní, yuca, cebolla, berenjenas y ajíes además de caña de azúcar, arroz, coco, aguacate, mango, lechosa y los viñedos de Neiba.
Más de cincuenta canales que se nutren del Yaque del Sur repartidos en toda la geografía sureña, como soporte económico y como fuente para satisfacer las necesidades humanas de agua.
LAS AGUAS. En su caída hacia el mar recibe las aguas de los arroyos Blanco, Los Charcos y Viajama, bordea la Sierra Martín Gracía para recoger las aguas de los arroyos Quita Coraza, Calero, Fondo Negro y Baitoa.
Pasa próximo a Vicente Noble y Tamayo llegando así al Valle de Neiba, una llanura que fue un canal marino que se extendió entre la bahía de Neiba y el Golfo de Leogante, el mismo río Yaque ha traído al valle grandes depósitos aluviales con los que ha contribuido a la formación del llano.
Como vestigio de su pasado quedan en el valle de Neiba, lagos, lagunas y playas cubiertas de corales y caracolas. Es la zona de inundación del Yaque, cuando hay huracanes hace grandes crecientes y sus aguas se vierten hacia el lago Enriquillo.
El río pasa por la vertiente sur de la Reserva Científica Laguna de Rincón, toca el poblado de Cabral, gira hacia el suroeste y se precipita suave, rodeado de manglares y dunas en las aguas de la Bahía de Neiba, lo recibe imponente, entre una bruma azul, el Vedado del Curro.
En la parte oriental del Valle de Neiba, que es la zona de inundación del río Yaque del Sur, es donde está la mayor riqueza agrícola de su zona de influencia, allí se desarrollan las grandes plantaciones de caña de azúcar y los platanales de Vicente Noble, de Tamayo y otras áreas. A pesar de la sequedad del paisaje, caen menos de 700 milímetros de agua anuales, existen las ciudades de Neiba, Cabral, Tamayo y Vicente Noble.



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