De San Juan Bautista a Oliborio y Palmasola
Tramado Cultural e Histórico Oliborio Mateo, Palmasola
En el contexto social e histórico, el mito de Oliborio Mateo y el
movimiento mesiánico de Palma Sola, no escapan al tramado cultural antropológico
que dió origen a la sociedad mulata, como parte de la definición del nacional
dominicano. Este movimiento mágico religioso recibió aportes de la síntesis
cultural sincrética taina, africana y española.
Desde antes de la colonización española, desde el valle Niti, recibimos herencia
de cantares, diumbas, juegos, areítos dulces y blandos, rústicos sones de
indianos timbales. Con la colonización, junto a la espada y la cruz, nos llega
la imagen de Juan el Bautista, el escogido para bautizar a Cristo en el río
Jordán y con él, las ceremonias de purificación basadas en el agua. En 1499, con
la primera introducción en la isla de los primeros esclavos negros en La
Española, recibimos los ingredientes culturales del África, con importantes
aportes a la cultura dominicana:
"El africano es ritmo y misticismo, es danza y ritual, su cosmovisión integra en
un solo principio, lo sagrado y lo secular, el dolor y la alegría" (58,25).
La historia se conformó y con ella el cruel atropello a la raza indígena taina.
El canto dulce del indio, terminó en canto doliente Yaraví, "cuando el sudor del
indio se vió agotado por el Sol, cuando el frenesí del oro arrastró al mercado
la última gota de sangre india, de manera que no quedó un indio en los
alrededores de las minas de oro, se dieron vuelta hacia el río muscular del
África, para asegurar el relevo de la desesperación. Entonces comenzó la carrera
hacia la inagotable tesorería de la carne negra..."(59,65).
Los esclavos negros de distintas etnias y regiones africanas, en resistencia
antiesclavista, optaron por la Cimarronería, asumiendo como método de lucha,
enclaves, manieles, que ya no reflejaban la africanidad pura, viéndose obligados
a dejar de practicar la liturgia o la magia a sus deidades, produciéndose “una
integración social, una síntesis cultural de índole religiosa" (59, 71)
"los luases, los cánticos, las invocaciones
y el tambor de las hermandades rurales
o pueblerinas levantan desde 'los seres'
o luases de un panteón sincrético hasta
las Ciguapas indígenas dumdunes o
galipotes, figuras mitológicas que tienen
piel oscura, al nacer de la prietura que
transbordó desde Africa e hizo moreno
a este país y a esta isla 'colocada en
el mismo trayecto del sol, oriundo de
la noche' de acuerdo al verso de Pedro Mir" (59,78)
Palabras Indígenas usadas:
Niti: Departamento de la Maguana
Diumbas: Danza
Areítos: Canto
Yaraví: Canto fúnebre
Buitío: Sacerdote
2.6.7.2.Sincretismo Religioso
La síntesis cultural, el sincretismo religioso, se conformó con expresiones
indígenas, españolas y africanas y al decir de Dagoberto Tejeda "posibilitó su
identificación con San Juan Bautista, sobretodo por su simbolización con el agua,
que le recordaba a muchos ríos de su territorio y por su referencia con algunas
deidades, como el caso por ejemplo de Changó, representación del trueno y de la
tempestad de los Yorubas, o de Calunga, deidad suprema del mar y de la muerte en
algunos lugares de la región Congo-Angola en Africa" (52,I,94).
2.6.7.3 Vínculos entre Oliborio y San Juan Bautista
La religiosidad popular de San Juan de la Maguana, asocia el santo patrón a la
figura del dios Oliborio Mateo.
Oliborio, "personaje que nació en los primeros días del Gobierno de Cesáreo
Guillermo y Lilís, en 1878, en La Maguana, al norte del Municipio de la Ciudad
heroica"(19, 41).
“EL vínculo entre Oliborio y San Juan Bautista está presente en varios de los
rasgos característicos del olivorismo. Entre los campesinos del valle de San
Juan, San Juan Bautista, al igual que los indios, está asociado al agua y a la
fertilidad. El quita los pecados y las enfermedades, limpia el alma, da fuerza
germinativa a las semillas y fertilidad a los vientres estériles. Como un luá de
vudú puede poseer a las personas y como su equivalente haitiano, Jean Baptiste,
es el guardián del trueno. También puede causar terremoto”(37, 18).
Las bases antropológicas del mito de Oliborio Mateo, Palmasola, su religiosidad
popular, sus devociones a creencias y prácticas mágico-religiosa, se fue
conformando para los años de 1602, con las "cofradías de negros en honor a San
Juan Bautista que funcionaba en la capilla a este santo en la catedral y
posteriormente otras en Bayaguana y Dajabón" (52,I,94).
Hoy “cerca del lugar donde se dice que nació Olivorio se ha erigido un Calvario,
donde todos los años se celebra una fiesta en honor de San Juan Bautista, El
Maestro de la Fuente, tocando palos. Los presentes comen y beben y algunos caen
poseídos. Una hermandad de miembros del calvario organiza la fiesta. Todo esto
indica la existencia de un viejo culto a San Juan ya antes de la aparición de
Olivorio. Según María Orfelia, la actual guardiana del santuario, Olivorio
siempre ha estado en este lugar sagrado y las cruces fueron erigidas a la gente”
(37, 18)
“Olivorio comparte el destino de la mayoría de los fundadores de los movimientos
religiosos en donde hechos y mitos se confunden en una trama que es difícil
desenredar” (37, 4).
2.6.7.4 Oliborio, Oliborismo y la Tradicion de Lucha de los Cimarrones
El martirilogio de Oliborio Mateo y Palmasola, anda de las manos con la lucha de
liberación del negro Lemba, líder Cimarrón de los alzamientos y rebeliones en
las sierras del Maniel.
Para algunos investigadores la zona de San Juan, tiene una marcada tradición de
lucha y "tradición de protesta popular registrada en la memoria histórica del
lugar, que se inicia con el gran caudal de resistencia en la zona, de indios y
africanos contra los españoles; igualmente la fuerte presencia de indios y
negros deja sentir su peso a nivel de la religión popular y a pesar de la
combinación con la religión occidental católica" (38,279).
"La zona donde está ubicada la provincia de San Juan de la Maguana se
caracterizó durante la colonia por la persecución y discriminación de sus
primitivos habitantes y luego, por la sublevación de indios y negros. Este hecho
la presenta como una provincia poseedora de una peculiar memoria dominada o ‘violentada’,
revelada como memoria histórica de protesta y rebelión"(38,11). A Oliborio,
Carlos Agramonte en su poema 'Liborio', le canta:
"Te seguían tus pies descalzos
Cuando mirabas el campo,
Cimarrón de dulzura milenaria
Llenador de nostalgias"(2, 149)
2.6.7.5 San Juan Bautista, Ermitas Oliboristas y los Cimarrones
Dagoberto Tejeda, en el artículo titulado 'Por la ruta de los Cimarrones del
Bahoruco', narra experiencias de un recorrido que realizó, por los caminos
históricos de los cimarrones, por las Sierras del Bahoruco. "Al salir del
pueblo, nos encontramos con el profesor Justo Hernán Guerrero, a petición del
grupo, nos llevó a una ermita de 'la Santa Misión', dedicada a la Santísima Cruz
y encomendada a Olivorio Mateo, con una banderola azul con blanco, donde tenía
en su interior tres hermosos tambores, atabales como guardianes, que tocan en el
silencio alabanzas a Dios y al infinito" (52. II, 279).
Relacionando de nuevo el Oliborismo con el sincretismo religioso de los
descendiente de los negros cimarrones, Dagoberto Tejeda, narra otro
acontecimiento que detectó en la zona, específicamente en El Naranjo: "en las
cercanías de Cabral, último asiento de negros cimarrones, el cual se construyó
como resultado de una negociación de éstos con las autoridades españolas en
1796, la cual duró cerca de doce años (…) se desarrolló durante mucho tiempo un
culto a San Juan Bautista, en el cual se tocaban atabales, en el manantial donde
había un antiguo arroyo donde depositaban ofrendas de flores y comidas. Hoy
encontramos varias ermitas de corte Oliborista, dedicadas a 'la gran misión',
donde sirve como guía espiritual a Oliborio Mateo y a un famoso misionero, ya
fallecido, apellido Caba, cuyo centro principal se encuentra todavía en la
Maguana Arriba" (52, II, 280-281).
2.6.7.6 Recordando la Muerte de Oliborio
“El 27 de Junio de 1922, las Tropas de Ocupación cazaron a Oliborio, Oliborio el
'campesino rudo y ordinario'. John Bartlow Martin, Ex Embajador en la República
Dominicana, quien llegó por primera vez al país en 1937, afirma al respecto: "Durante
la ocupación de la infantería de Marina Norteamericana, un hombre llamado
Liborio había fundado un culto religioso que, al parecer se oponía a la
ocupación, y según decían había sido asesinado por los norteamericanos" (4,
290).
Para E.O. Garrido Puello, el enfrentamiento que dio origen a la liquidación de
Oliborio, respondió simplemente a la respuesta negativa dada a la solicitud del
Gobierno Militar surgido de la ocupación del país por las tropas norteamericanas,
para que entregara las armas y “avenirse a desenvolver sus actividades dentro
del orden y la ley” (25, 39)
Para Lusitania Martínez, hubo un movimiento de resistencia en torno a Oliborio
que "fuera del contenido religioso mesiánico, fue una respuesta social
significativa, una resistencia al yanqui invasor y al Estado opresor"(38,81).
Para 1939, el poeta Lupo Hernández Rueda expresaba:
"Liborio es un dios cruel y santo,
parte hombre y parte murciélago
orientador
(de los Angeles,
patriarca de las fuerzas celestes, que
anduvo todo
el Sur, desde Sombrero a Palmasola.
Fue mártir, guerrillero, ladrón y macho.
Él sabe hasta por donde las serpientes
Caminan,
donde el lagarto es débil,
Y cuando el tiempo malo ha de volver" (59, 91)
2.6.7.7 Recordando La Matanza De Palmasola
En 1962, los palos, los palos de origen africano los "más
regulares que conocemos, pero también los más festivos, en el caso de San Juan",
aquellos que " le han dado mucha fama a la región, por la reacción que provocan
entre los participantes e que intervienen, estos instrumentos, con su poliritmia
sencilla en todas sus variantes" (50,42), continuaron cantándole a Papá Liborio,
‘el investido por Dios’, el ‘de los poderes extraordinarios como la capacidad
curativa’, el que ‘auguraba catástrofes’, el ‘maestro’
Estos palos continuaron diciendo
Ay, Ay, Ay,
Dicen que Liborio es muerto,
Liborio no es muerto ná,
Liborio lo que le pasa,
Ay, Ay, Ay,
Que no come pendejá
John Bartlow Martin, refiriéndose al culto religioso de Palmasola
expresaba: "Los ciudadanos de San Juan y de las Matas de Farfán habían dicho que
los ritos eran como orgías y vudú y se habían quejado de que muchos de los
peregrinos que volvían de Palma Sola parecían hipnotizados y peligrosos. Los
propietarios de tierra se quejaron de que sus campesinos los dejaban; el
procurador general García Vázquez había ido a visitar Palma Sola y recomendó que
la destruyesen, los pertenecientes al culto se preparaban en instrucción casi
militar y tal vez fuesen guerrillas comunistas o mercenarios trujillistas" (4,
290).
Hoy existen otras explicaciones, otras verdades de la razón de ser del
movimiento mesiánico, Lusitania Martínez sostiene que tuvo "sus determinantes
sociales. Fue un movimiento de protesta social (conducida religiosamente) debido
a una causa estructural mediata y presente: la opresión del grupo campesino
relacionada fundamentalmente con la penetración del capitalismo en el campo"(38,
16)
Más adelante Bartlow detalla"Lo que sucedió después de aquello no fue una
batalla sino una carnicería. Cass y Long contaron 44 cadáveres de cofrades.
Algunos habían sido asesinados en sus cabañas. Otros estaban en el camino de
salida, se los llevaban prisioneros y luego los mataban en venganza. Muchos de
los muertos eran viejos, más dos mujeres y un niño. Cass y Long estaban seguros
de que habían perseguido a muchos otros y de que los habían matado en las
montañas. También habían quemado las chozas con los cuerpos dentro. Las tropas
estaban terminando la limpieza en aquellos momentos. Lo peor de todo era que
Cass y Long estaban seguros de que los mellizos no tenían armas. No había habido
ningún disparo. Cass dijo simplemente: Fue matar por matar” (4, 291).
2.6.7.8. 77 Años Despues De La Muerte De Olivorio
A 77 años más tarde de la muerte de Olivorio y 37 de la matanza
de Palma Sola, un grupo de profesionales sanjuaneros encabezado por el Prof.
Ramón Valenzuela, ha iniciado un movimiento tendente a "buscar la verdadera
dimensión del personaje, la reivindicación de su figura"
Finalizando el siglo XX, "El mito de Liborio está vivo aún después de los
primeros años del siglo XX y del año 1962. Aún persiste en la zona una cierta
indiferencia a legitimar realmente la función de la iglesia formal y entre los
liboristas, que son muchos, está latente una singular actitud antinorteamericana"
(38, 11)
Fragmento de la Obra
San Juan de la Maguana
una Introducción a su Historia de Cara al Futuro
De los autores. Luis Enrique Matos, José Enrique Méndez Díaz,