Las diferentes comunidades del Sur de la República Dominicana
celebran su carnaval de diversas maneras. El celebrado en toda la línea del sur
oriental, en todos las poblaciones que van desde Elías Piña, pasando por las
Matas de Farfán hasta San Juan de la Maguana, está en su esencia significado por
ingredientes culturales del África hibridizada en lo dominicano (1). Este
carnaval, llamado rural-cimarrón, se realiza sobre todo el sábado santo, sin ser
revalorizado por los grupos de poder que dominan la región ni por sus elites
intelectuales.
Las Caretas usadas en este Carnaval Cimarrón del Sur, nacen como símbolos de una
imagen cultural, como "representación recreadora mágico festiva" (1), adoptadas
como máscaras del país, "que expresan más rica y hermosamente las raíces y la
presencia de África entre nosotros" (2); máscaras que según Antonio Manuel Brito
O. comentando la poética Africana en las obras de Lizandro Orozco, "se hacen
evidentes en ese insistente triángulo azul del lado izquierdo de los rostros,
que es decir ‘el negro detrás de la oreja’ ".
Larrazal, 1967, p.146*, afirma que "Con su careta de diablo cojuelo, de lechón,
de toro, de cachúa, el enmascarado criollo realiza un ritual diferenciado en el
escenario de su región, cuyos antecesores isleños más antiguos son aquellos
esclavos del siglo XVI que convertidos en cimarrones se movían cubriendo sus
cuerpos ‘*con pieles de Toro’ " (1). Esas caretas "responden a un ritual
parecido al de la máscara africana concebida para representar ‘un rostro
suprarreal, un no-rostro’ que solamente cobra vida con la actuación, con la
representación, con el disfraz" (Id).
Máscaras africanas con "el carácter huidizo del perfil africano” y "la expresión
dura del negro cimarrón (…)que en definitiva, laten dentro de todo dominicano
negroide, indigenoide o caucasoide" (@2), máscaras "con mayores rasgos y huellas
de la presencia de Africa entre las que encontramos a las ‘Tifúas’, llenas de
asfalto y crin de caballo, así la llamada ‘cocorícamo’” (2).
Dagoberto Tejeda en su articulo "De Las Tifúas Al Cocorícamo", apunta que "allí
encontramos tres modalidades interesantes, una cuadrada, de cartón corrugado,
pintada con carbón vegetal, plumas y crin de caballo; otra hecha en tela forrada
‘petróleo’ (asfalto), plumas y crin de caballo. Finalmente, una cabeza entera de
vaca y/o caballo con un higüero como base, el cual recibe el nombre de ‘cocorícamo’,
la cual ha sido reportada por Don Fernando Ortíz en el carnaval de los negros en
Cuba el día de reyes" (2).
La producción artesanal popular de caretas y trajes tradicionales para el
Carnaval Cimarrón sanjuanero, se enriquece con los impresionantes diseños y
máscaras que elabora José Manuel Jiménez (El Super), quien ha sabido
confeccionar un vestuario que respeta las líneas básicas originales.
Es necesario revalorizar el Carnaval Cimarrón, como parte de la identidad
nacional, permitiendo su desarrollo, ayudando a reencontrar “los aportes negros
a la cultura dominicana (…) reconstruir ese hilo conductor del sujeto histórico
y, en este caso, de su objeto específico: el hecho cultural" (4).Debemos
rescatar el rico carnaval rural cimarrón, como parte de la manifestación de
nuestra cultura.
Como parte de nuestra identidad como nación.
Rescatar esas tradicionales mascaras, como expresión unica, singular, de
identidad local regional y nacional.
La Cuadrada de cartón corrugada, pintada con carbón vegetal, plumas y crin de
caballo., otra hecha en tela forrada –petróleo- *asfalto, plumas y crin de
caballo., otra hecha con una cabeza entera de vaca y/o caballo con un higüero
como base, el cual recibe el nombre de Cocoricamo.
San Juan necesita, reconstruir su carnaval a partir de sus tradiciones,
Máscaras, desfiles, Diablos Cojuelos, comparsas, vejigazos, música, colorido,
Tifuas, Cocoricamos, Indios, Bacases, con sus personajes de Papá Liborio,
Ciguapas, etc.
" CARNAVAL CIMARRON “
José Enrique Méndez Díaz
Confrontación en la ruta codiciada
Pesadillas omnímodas de Dioses
Borracheras,
Ceremonias contestatarias
Orgías en la danza del violado Guayacán
Alucinados en ritos y Cohoba
alabanzas insulares, conciertos
conclaves mercenarios Cimarrones
reptando
tramando genomas en el Maniel
Mascaras ágrafas
Tifúas
Cocorícamos
Atuendos certificados de muerte
Anatomía grotesca en nuevo rostro
Camuflaje en vientre de arcilla en extensiones de piel
Estudiando los documentos históricos enviados por el Licenciado Cerrato al
Emperador en 1546 descubrimos que:
“Aparece que en el Bahoruco, donde estuvo refugiado el Indio Enriquillo, había
una cuadrilla de doscientos a trescientos negros entre hombres y mujeres, y
otros en la Vega... Y que habiendo en la Isla doce mil negros que pudieran
alzarse era preciso atajar el mal... Muchos negros se fueron de San Juan de la
Maguana al junto de su capitán negro Diego de Guzmán... Aparecieron dos
cuadrillas, la del Capitán Lemba... y otros en Higuey” (5).
Los esclavos negros de distintas etnias y regiones africanas, en resistencia
antiesclavista, optaron por la Cimarronería, asumiendo como método de lucha,
enclaves, manieles, que ya no reflejaban la africanidad pura, viéndose obligados
a dejar de practicar la liturgia o la magia a sus deidades, produciéndose “una
integración social, una síntesis cultural de índole religiosa" (1)
"los luases, los cánticos, las invocaciones
y el tambor de las hermandades rurales
o pueblerinas levantan desde 'los seres'
o luases de un panteón sincrético hasta
las Ciguapas indígenas dumdunes o
galipotes, figuras mitológicas que tienen
piel oscura, al nacer de la prietura que
transbordó desde Africa e hizo moreno
a este país y a esta isla 'colocada en
el mismo trayecto del sol, oriundo de
la noche' de acuerdo al verso de Pedro Mir" (1)
Agramonte, poeta sanjuaneño, en su poema 'Liborio', le canta al negro Olivorio :
"Te seguían tus pies descalzos
Cuando mirabas el campo,
Cimarrón de dulzura milenaria
Llenador de nostalgias"(3)
Otros poetas de él dicen:
"Liborio es un dios cruel y santo,
parte hombre y parte murciélago
orientador
(de los Angeles,
patriarca de las fuerzas celestes, que
anduvo todo
el Sur, desde Sombrero a Palmasola.
Fue mártir, guerrillero, ladrón y macho.
Él sabe hasta por donde las serpientes
Caminan,
donde el lagarto es débil,
Y cuando el tiempo malo ha de volver" (1)
1. DE LOS SANTOS, Danilo: “La presencia Neoafricana y los Reflejos de la
Negritud en el fluir de las Artes Dominicanas”, en Presencia Africana en la
Cultura Dominicana. Centro Cultural Español, Santo Domingo, octubre 1997,
p.65-105.
2. TEJEDA ORTIZ, Dagoberto: Cultura Popular e Identidad Nacional. Primera
edición –dos tomos- Consejo Presidencial de Cultura, Santo Domingo, 1998.
4. ANDUJAR, Carlos: “Los Aportes Negros a la Cultura Dominicana”, en Presencia
Africana en la Cultura Dominicana. Centro Cultural Español, Santo Domingo,
octubre 1997,p. 25-35.
5. .José L. Franco, “Rebeliones cimarronas y esclavas en los territorios
españoles”, en Richard Price, op. Cit., págs. 45-47.
(*) Tomado de la Obra San Juan de la Maguana, Una Introducción a su Historia de
Cara al Futuro, L.Matos, J.Méndez y C.Castillo”