Características agroclimatológicas
Los cultivos para satisfacer sus exigencias bioclimatológicas prosperan en aquellos lugares en donde encuentran condiciones favorables de temperatura, duración del día y lluvia. Las plantas necesitan de la temperatura y la lluvia para lograr su crecimiento, en tanto que requieren de la duración del día, y también de la temperatura, para promover su desarrollo.
Las exigencias bioclimatológicas de las diferentes especies y variedades son diferentes, y serán satisfechas más temprano o más tarde, según se efectúen las siembras en las épocas de sus centros de acción atmosférica.
En los trópicos los cultivos no confrontan mayores problemas en lo que respecta a la temperatura y la duración del día. En realidad las especies tropicales siempre contarán con las temperaturas adecuadas durante todo el año, en tanto que no tienen requerimientos fotoperiódicos o son poco exigentes a la duración del día.
El agua o humedad en el suelo en la necesidad bioclimatológica primordial para que los cultivos en los trópicos marchen bien; pero como esa humedad es mayormente consecuencia de la lluvia, la marcha de los ciclos vegetativos de las plantas estarán en estrecha relación con la disponibilidad de agua según sea provista por el régimen pluviométrico.
Pero no siempre las lluvias aportan el agua suficiente para satisfacer las necesidades hídricas de los cultivos, siendo esto muy frecuente en nuestras latitudes, consecuencia mayormente de la alta evaporación.
De ahí que varios investigadores establecieron el concepto de evapotranspiración potencial como sinónimo de necesidad de agua para el sostenimiento de las plantas, sin que ellas sufran por concepto de sequías.
Utilizando el método de Thornthwaite, se ha logrado calcular para casi todo el país la evapotranspiración potencial, estableciendo el balance hidrológico para diferentes lugares, lo que ha revelado la efectividad de las lluvias, estableciéndose los períodos y cuantía de las deficiencias y exceso de humedad.
Así se ha ubicado áreas de permanente sequía, o sea, lugares en donde las lluvias nunca satisfacen los requerimientos de agua para el consumo de las plantas (Azua, Neyba, Mao, etc.).
También han sido ubicadas áreas en donde el régimen pluviométrico satisface parcialmente las necesidades hídricas, es decir, lugares donde se tienen sequías periódicas o insuficiencia de humedad en el suelo durante ciertos períodos del año (Puerto Plata, Santo Domingo, La Vega, etc.). Finalmente, se han determinado áreas en donde las lluvias normales satisfacen los requerimientos hídricos de las plantas, o sea, áreas en las cuales, de ocurrir las lluvias que normalmente caen en el transcurso del año, la humedad en el suelo sería la adecuada, y hasta se computarían excesos de humedad (Bonao, Samaná, Polo,etc.).
Las sequías constituyen el principal problema agrometeorológico del país, incidiendo preponderantemente en la estabilidad de la economía rural.
Todo se trastorna cuando estas sequías se intensifican y se extienden en gran parte del país, afectando no solamente la producción agropecuaria, las fuentes de agua para consumo humano, riego y producción eléctrica, sino también facilitando el surgimiento de catastróficos incendios forestales. Las manifestaciones fenológicas de los cultivos y las plantas en general, obedecen a los regímenes pluviométricos y a las diferencias de altura del terreno (son sensibles las variaciones de los elementos climatológicos con la elevación).





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