Nació en Santiago de los
Caballeros en 1906.
Fue autodidacta y está considerado como uno de los grandes nombres dentro de la
plástica dominicana.
En sus inicios recibió algunas instrucciones del pintor santiaguense Juan B.
Gómez, pero después eligió libremente su camino pictórico sin influencias ni
orientación académica. Su primera exposición la realizó en 1932 en Santo
Domingo. Desde esa fecha se le considera como nuestro pintor costumbrista por
excelencia. Dentro de la escuela impresionista, Yoryi Morel trató los temas
dominicanos con rigurosas pinceladas, lo que le confiere un lugar de
preeminencia y lo hace acreedor del titulo de "iniciador de la pintura
dominicana". Obtuvo en 1952 el Primer Premio de pintura en la VI Bienal.
Diez años antes (1942) vendió
todas las obras que expuso en la Primera Bienal. Yoryi Morel es el artista
dominicano que, en su tiempo, mejor plasmó la luz y el paisaje en rítmicos y
admirables colores, razón por la que ha sido maestro por excelencia de varias
generaciones. Sus pinturas, dibujos y acuarelas tienen el sello del estilo
pictórico con libertad y disciplina. También trató la figura: retrato, desnudo y
otras composiciones, dentro de un amplio diseño y monumental síntesis pictórica.
Sus cuadros se distinguen por los profusos caseríos y montañas envueltos por
aire claro y sutil.
Lo panorámico en su paisaje se convierte en metáfora, en infinidad de
interpretaciones, por el enfoque plástico y el ambiente costumbrista en que los
envolvió.
El color en su pintura está relacionado a las emociones del artista, a su
contorno y a su contacto con la naturaleza. En algunos cuadros como "Nocturno",
tiende hacia una visión del sentimiento artístico y a fortalecer los caracteres
de la vida del hombre del campo.